Dicen que nada es eterno,
no hay mal que dure cien años,
que lo bueno dura un rato,
y que el camino hay que hacerlo.
Que a la suerte hay que ayudarla,
que hay que seguir aunque duela,
que seguro está entre rejas,
y no pierda la esperanza.
Tal vez ahora sea el tiempo de definir la jugada.